blog de alfredov
Noticias científicas sobre el trastorno bipolar
Enviado por alfredov el Jue, 24/07/2008 - 17:53.He encontrado algunos artículos recientes bastante interesantes en revistas científicas sobre investigaciones que están arrojando luz sobre el trastorno bipolar.
En uno de ellos explican que hay indicios muy claros de que el cerebro de un enfermo bipolar perdería materia gris con cada ciclo maníaco, afectando principalmente a las áreas de la memoria y la coordinación.
En otro cuentan que se está observando un aumento brutal de diagnósticos de esta enfermedad en niños y adolescentes en los últimos años (en EEUU). Profundiza luego bastante en la enfermedad, en cómo funciona un "cerebro bipolar", sobre todo en cómo afecta a menores de 20 años (hasta ahora se había olvidado esta franja de edad).
Iré colgando noticias de este tipo, por ahora en privado, si acaso vemos que nos interesa ya vamos colgándolas en público y un poco mejor comentadas.
Abajo pego los links, hace falta ser miembro de la universidad para poder acceder gratis (DNI + pin, lo mismo que para reservar un libro en Fama.us.es por ejemplo). Yo lo veo bastante recomendable, porque el mundo este de las enfermedades mentales, y la mente en general está empezando a conocerse medio bien prácticamente ahora..
http://0-www.nature.com.fama.us.es/news/2007/070720/full/news070716-16.h...
http://0-www.sciencemag.org.fama.us.es/cgi/content/full/sci;321/5886/193...
Un abuelo crea un navegador web para su nieto autista
Enviado por alfredov el Jue, 05/06/2008 - 10:50.Acabo de leer una noticia que me ha parecido muy interesante, cómo alguien con pocos recursos puede programar una aplicación sencilla para hacer más llevadero el día a día de personas con determinado trastorno.
La importancia de llevar un registro periódico
Enviado por alfredov el Mar, 20/05/2008 - 20:45.No sé si habéis visto Memento. Bueno, pues en caso negativo ¡ya estáis pidiéndola en la biblioteca o buscándola en la red!
Yo la vi recientemente y, más allá del interés que pueda tener como película (a mí me gustó bastante), me resultó especialmente impactante lo crudamente que representa la vida de alguien sin memoria a corto plazo, y lo parecido a nuestras vida que realmente es eso. Pienso que, evidentemente de una manera muy exagerada, está retratando a una persona cualquiera, a un robinsón cualquiera. Alguien que no sabe muy bien lo que hizo ayer (o hace unas horas), y entonces la incertidumbre crece a pasos agigantados en su vida y cualquier decisión que tome en estas condiciones estará ensombrecida por la duda.
El cerebro nos engaña continuamente. Nuestra memoria no es estática y fácilmente accesible como puede ser un disco duro. Es caprichosa, selectiva, flexible, móvil, cambiante... Esto es un recurso más de la selección natural, es un mecanismo para hacer nuestra vida mejor, o en otras palabras, para sobrevivir. Quizás, si fuéramos capaces de recordar todo lo negativo que nos ha ocurrido en nuestra vida concentrado en un sólo instante, rebentaríamos de pena o dolor. Nos guste o no, nuestras neuronas nos engañan, ocultando regiones traumáticas, maquillando otros momentos tristes para hacerlos tragables...
Pero no siempre resulta positivo per se esta forma de funcionar de nuestro cerebro. Con el estrés generalizado de nuestras vidas actuales, este arma se nos puede volver en contra, y a veces la memoria nos fastidia también los momentos positivos. Nadie está libre de caer en una neurosis. Al fallar la sinapsis entre neuronas, la memoria se debilita, al igual que empeora nuestro carácter o se desregula el sueño. Además, un neurótico precisamente olvidará selectivamente muchos momentos agradables, afeará inconscientemente otros recuerdos positivos, y precisamente recordará claramente cosas que mejor que hubiese olvidado hace tiempo.
Bueno, como no soy un experto en estos temas y probablemente haya metido varias gambas científicas a estas alturas del post, voy a ir al grano. O voy a intentarlo, al menos :D
Alguien con una vida feliz, sin carencias, con los objetivos claros y todo sobre ruedas supongo que puede confiar en su cerebro y no preocuparse con estos temas (aunque precisamente uno de los aspectos más perversos por ejemplo de la depresión es que quien la sufre va entrando en la cueva sin darse cuenta... con lo cual ¡incluso esos elegidos seres plenamente felices deberían tener precaución y seguir leyendo!). Pero el resto de los mortales, Robinsón de la Isla incluido, debemos hacer como el protagonista de Memento, pero en versión no-peliculera.
Debemos llevar cierto registro (hay muchas maneras de hacerlo) de lo que hacemos, especialmente de lo positivo. Por muy poca informática que hayamos usado, todos sabemos lo importante que es darle a Guardar periódicamente, ya sea en el word, en el autocad o en el adobe loquesea. Y si no, sabemos que nos arriesgamos, en caso de que ocurra un temido ERROR FATAL o un simple corte de electricidad, a perder horas de trabajo y volver al punto en que nos encontrábamos al principio de la jornada, amén de olvidar todos los pasos que tenemos que volver a dar, sufriendo el consiguiente bajón de autoestima (nos sentimos literlamente inútiles) y toda la espiral de sucesos negativos que ocurren ante un paso atrás.
Evidentemente, siempre será posible volver a rehacer el trabajo perdido, pero desde luego será mucho menos desagradable cuanto más frecuentemente guardemos el archivo. Al llevar al papel (o a internet 2.0, ¡mucho mejor!) lo que vamos haciendo cada día, nos estamos haciendo un buen seguro frente a cualquier imprevisto, nos blindamos frente a la actitud muchas veces caprichosa de la memoria.
Ayer le comentaba todo esto a Ramón, lo necesario que es para muchas personas, como yo, llevar este tipo de registros de aquello que suele darnos problemas. Yo por ejemplo, entre otras cosas, tengo bastante poca disciplina en el trabajo/estudios: pues es fácil, estoy llevando un control del número de horas que echo cada día en la carrera. Así, si llega el fin de semana y sumo, digamos, 42 horas de trabajo (no cuento los descansos, el transporte, etc, pero sí ir a clase por ejemplo), puedo disfrutar con mucha más tranquilidad el tiempo libre, y en caso de que una parte de mi cerebro piense el sábado "flojo, deberías aprovechar el fin de semana y adelantar tarea", yo tengo argumentos para no ceder ante ese pensamiento estresante, además de localizarlo rápidamente, y mandarlo bien lejos, para así disfrutar de un merecido descanso, que bien me vendrá para el lunes empezar con fuerzas y alegría. O a la inversa, si el miércoles veo que el lunes y el martes sólo me he puesto, pongamos, 3 horas, sé que es hora de ponerme las pilas y apretar las tuercas lo que queda de semana, y quizás tenga que tirar del sábado. Pero así, lo que sea lo decido con claridad, sin incertidumbre, no en la oscuridad, que como todos sabemos es donde de pequeñ@s éramos vulnerables a fantasmas y monstruos nocturnos (que luego nunca nos atacaban de verdad!, pero bien que nos cagábamos sólo con imaginar!) Que cuidas poco la dieta, pues a registrar lo que comes a diario, así sabrás siempre si te estás pasando o te estás quedando corto. Que sueles descuidar el sueño, o los amigos, o tienes una adicción... pues apuntas -con unos segundos al día tienes de sobra- si has cuidado ese tema o no. Y así con todo. Incluso a quien no tenga problemas en su vida, no le vendría mal, para prevenir, registrar (quizás no a diario, sino semanalmente) esquemáticamente, a modo de tags, aquellas cosas que haya cuidado esa semana. Aquí la creatividad aparece, hay tantas formas de registrar como queramos. Podemos poner un número del 1 al 10 (o más fácil: bien, regular o mal) en varios temas como pueden ser los ya citados: trabajo/estudio, dieta, amistades, sueño, y se me ocurren otros como humor, sexo, estado de ánimo, deporte, entretenimiento, cultura...
Ramón añadió que para una persona con trastorno bipolar llevar un registro no es ya algo muy positivo o necesario. En sus palabras (quizás algo dramáticas!), esto es cuestión de vida o muerte. Sean o no completamente acertadas estas palabras, sin duda en un enfermo mental crónico todo esto es más necesario que en alguien sin esa discapacidad. El margen de error se estrecha mucho más que en los demás: hay que optimizar al máximo las herramientas de que disponemos, y usarlas todas, para acercarnos todo lo que podamos a una vida sana, y alejarnos del polo negativo.
Creemos, pues, ese registro, que podrá ser un formulario tipo, para facilitar la tarea de rellenar en fases depresivas, u otras situaciones en las que el enfermo disponga de poco tiempo, como un viaje. Yo trataría de ser lo más esquemático posible, pues más vale que el enfermo lo rellene todos los días (y cuando no lo rellene, el sistema envíe una alerta por RSS, mail ó SMS a su red de emergencia, para que lo llamen y comprueben qué ha pasado), que ser muy específicos, muy ambiciosos, y hacer así tan pesada la tarea al enfermo (quizás no en fase eufórica), que en fase depresiva sea impensable que se rellene ni un apartado. O igual se puede concebir un sistema "de dos dimensiones o capas", una rápida, mínima, obligatoria que si no se rellena salta la alarma, y otra para añadir mayor precisión, voluntaria, más extensa...
En una siguiente fase se podría implementar con estadísticas, gráficas, que puedan darnos incluso una predicción (igual que las estadísticas de visitas de un blog o sus tags=etiquetas) de lo que puede pasar probablemente. Pero esto sería claramente, en mi opinión, una segunda fase... mejor empezar con algo sencillo, que eche a andar, como ya estamos haciendo con esta web... y ya se irá implementando en un futuro.
No sé si finalmente he ido al grano o más bien me he ido por las ramas... veo el post bastante largo, pero no veía otra manera que ir encadenando una cosa con otra.


