blog de pijamaman

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de nuevo por aqui...

Siento no haber subido nada desde hace unos días. Han pasado cosas que quizás no se deben hacer públicas. Me parece importante que estudiemos, como decía Mr k, la privacidad. El dibujo que aparece arriba es uno de los que hice el fin de semana. El domingo estaba dibujando en el campo de mis padres y mi madre fue por la cámara de fotos porque me veía con cara de felicidad. En el momento que prestas atención a lo que haces se disipan las preocupaciones. Dibujar me sentó muy bien el fin de semana.

Hoy he hecho pimientos asados para la cena. Dentro de un rato seguramente quedaré con el Viñi porque hoy llega Florianne y Ana Laura.

 

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por la mañana

Ayer por la tarde me engaché a la televisión. Tenía que recoger la ropa de la azotea. Me costó trabajo pero me levanté. Cuando cogí las llaves, el cubo y las pinzas me dispuse a subir con ánimo. Las tareas domésticas las hago con gusto porque me han ayudado a estar mejor y porque así se hacen mucho más livianas. Cuando volví a casa estuve dibujando un rato (con la tele encendida) y cené una col aliñada. Me dí cuenta como dibujando me sentía mejor aunque lo que me estuviera saliendo no tuviera mucho interes. Iba a subir una foto del dibujo que más me gusta de los que hice pero la cámara no está aquí. Intentaré subirlo después aunque quizás estuviera bien lo que me propuso Carla: publicar los dibujos que hice en el hospital para ver como afecta la depresión a los dibujos. Ciertamente los dibujos que hice mientras estuve ingresado eran malísimos. La enfermedad podría firmarlos sin problemas.

Después llamé al Viñi que ya había vuelto de Casares. Quedamos para salir y tuve que ducharme rápido. Tengo miedo a salir pero tengo que enfrentarme. Estoy contento de haberme pasado por Cuatro Gatos. Estuve hablando con Mercedes, Rocío y Sergio. Me entró sueño pronto y volví a casa sobre las dos.

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el chef jaime

Killo que he invitado a una extremeña a comer. ¿Me puedes pasar la receta del ajo blanco con máquina que con horteras no me junto? Gracias.

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escribiendo

Lo voy a intentar de nuevo. Espero ir escribiendo cada vez más. Estos días me estoy esforzando mucho en recuperar las rutinas. Aunque lo estoy haciendo sin mucha ilusión porque creo que es necesario mejorar la asistencia socio-sanitaria. Llevo más de dos semanas cuidando la dieta lo que supone un trabajo enorme. Durante el viaje a Galicia estuve costantemente alterando el menú que proponían mis hermanos. Hoy me han invitado a casa de Mariló y me he llevado una caballa para hacerla a la plancha. Adelgazar te dificulta demasiado las relaciones con los demás. Este esfuerzo ya lo he hecho varias veces y cuando tengo una crisis los kilos que me ha costado eliminar varios meses los recupero en una semana. El médico y el enfermero no le prestan atención a este asunto. Quizás no existan los medios para solucionar este problema pero si me preguntaran cuanto peso al menos se verían que le otorgan la importancia que tiene porque el peso no sólo es una cuestión de estética.

Como adelgazar es tan dificil trato de comer bien. La cocina que hago no tiene mucho misterio. Sólo hacerla con mimo y fijarse en los detalles. Por ejemplo el otro día hice pimientos asados. Yo salí a la calle y los preparó mi madre pero no le puso cebolla. Yo me di cuenta pero como estaba muy cansado los probé. No me gustaron mucho, les echamos cebolla y estaban exquisitos. A mi no me merece la pena todo el tiempo que hay que emplear en asar los pimientos para luego no disfrutarlos si sé que sólo echándole cebolla van a estar mucho mejor.

Hoy ha aparecido mi hermano Luis por sorpresa. He desayunado con él y me ha estado acompañando toda la mañana. Me ha ayudado a tender dos lavadoras de ropa que mi madre había puesto, hemos ido a tres lavaderos de coches pero estaban cerrados y luego hemos caminado durante una hora. Me ha servido de gran ayuda porque me ha empujado a hacer los deberes.

Esta tarde no sé que voy a hacer. Tengo que recoger la ropa y ducharme pero no sé que voy a hacer luego. No tengo a nadie con quien salir. El viñi ha ido a Casares a hacer una mudanza... Yo había pensado dedicarle un tiempo a robinsones. Parece que hoy he escrito más. No sé si será muy interesante pero por lo menos me sirve para quitarme el miedo. Creo que me exijo mucho cuando escribo y por eso me bloqueo. Por eso hoy estoy contento de estar escribiendo más suelto.

El otro día fui andando a casa de Álvaro. Fui haciendo fotos del paseo pensando hacer un montaje para subirlo aquí. No sido capaz de realizarlo pero voy a subir una foto de un edificio peculiar de Fernando de la Cuadra que estaba en el camino. LO SIENTO HE TENIDO PROBLEMAS. CONSULTARE COMO SE SUBEN IMAGENES.

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Lo que llevo hecho hoy...

Ayer me acosté muy deprimido. Me costó trabajo dormirme. Y me he despertado muy temprano. He estado hasta la diez en la cama. He desayunado lo que desayuno siempre y he probado el aceite de Jaén que ha regalado la madre de Mariló. Ayer me preocupé de decidir con mi madre la comida que iba a hacer hoy. Organizarse ayuda mucho porque cuando te encuestras mal es dificil tomar decisiones. He hecho gazpacho, merluza a la vasca y pimientos asados (para la cena). María José me ha recogido un poco el cuarto. Ahora me encuentro mejor.

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Escribir un poco más...

Ahora por la tarde lo voy a intentar de nuevo... No sé por qué me cuesta tanto escribir. Muchas veces tengo las ideas claras y cuando me pongo a redactar me bloqueo. Tengo muchas cosas que decir. De momento me conformo con sentarme delante del ordenador. Espero ir soltándome poco a poco. Me ha gustado mucho lo que ha subido Mr k. Leyendolo me he identificado con él y me ha gustado que tuviera en cuenta lo que hemos hablado para recuperar su característica sonrisa.

Hoy no sé que hacer. He hecho las tareas obligatorias. Podría salir ahora pero no tengo nadie con quien hacerlo. Me voy a hacer una ensalada que me inventé un día con mi madre. Lechuga, remolacha, espárragos blancos y aceitunas. Está buenísima.

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Aquí estoy en Jerez

Por más que lo intento no se me quita el nudo en la garganta. Estos días estoy luchando todo lo que puedo. Empecé de nuevo por enésima vez.

Ayer me levanté, desayuné, me duché, hice la comida, fui al enfermero y por la tarde fui Cádiz. Hoy me levanté, desayuné, me duché, salí de compras e hice la comida.

Lo dejo porque no soy capaz de escribir más.

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Gracias a todos

Durante estos días no he sido capaz de trabajar en robinsones. Habéis avanzado mucho durante estas últimas semanas. La página ha cambiado tanto que no la conoce ni la madre que la parió. De hecho se está notando sin haber difundido apenas el proyecto el aumento de la participación y estamos empezando a ver que puede llegar a ser esto. Yo me siento muy respaldado porque sé que aunque os gusta el proyecto  en parte lo estais haciendo por mí.

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Mi enfermero psiquiátrico

Después de años luchando contra el trastorno bipolar estaba a punto de tirar
la toalla. Le dije a mi psiquiatra que no estaba de acuerdo ni con el trato
ni con el tratamiento. Y dejé de ir a la consulta. Poco después tuve una
fuerte crisis maníaca que me trató un psiquiatra privado. Cuando me recuperé
le dije a mi madre que consideraba oportuno volver a la sanidad pública por
motivos ideológicos entre otras razones. Así que me planté en el equipo de
salud mental. Durante la consulta le dije al médico que últimamente no sabía
como organizarme el día. ¿Quieres que te ponga un enfermero? Me preguntó.
"Pozí". Fue mi respuesta. Realmente no sabía lo que me estaba ofreciendo. La
primera vez fui a la consulta del enfermero desconfiado. Pensaba que iba a
ser otro de los muchos esfuerzos inútiles que he hecho para curarme. Me
impuso tres condiciones. 1) Tienes que hacer todo lo que yo te diga. 2)
Tienes que respetarme. 3) No somos amigos. Yo me comprometí a cumplirlas sin
esperanza de que sirviera para nada. En ese momento estaba muy mal. Todos
mis proyectos habían fracasado aunque los había intentado con todas mis
fuerzas. Empezamos desde cero. Recuerdo que los primeros pasos fueron
recoger el lavavajillas e ir a la piscina. Suelen decirme que no soy
humilde. No voy a intentar refutarlo aquí pero tengo claro que en aquel
momento lo fuí cuando salté en picado de los grandes retos a la bolsa de
basura que empecé a bajar todos los días. El proceso supongo que habrá sido
parecido al de otras personas a los que vosotros, los enfermeros
psiquiátricos, habéis atendido en vuestras consultas. Con mucho esfuerzo he
ido consiguiendo objetivos. Después de cuatro años soy un "marujo" sin
competencia. Soy capaz de hacer todas las tareas domésticas. Hace unos días
estuve en Barcelona. Hice una lubina al horno en casa de unos amigos.
Estuvieron a punto de sacarme a hombros.

Todavía no hago la cama. El curso pasado dormí la mayoría de las noches en
un saco de dormir. Tenía construida una teoría en contra tan sólida que me
está costando trabajo desmontarla. Pero el siguiente paso será hacerla todos
los días. No porque piense que es necesario sino por hacer un diario
homenaje a mi enfermero que desde el primer día me insiste en que la haga.
Han pasado cuatro años. Ahora estoy mucho mejor. No solo soy un amo de casa.
Mis relaciones con los demás han mejorado. He perdido 26 kilos haciendo
dieta y ejercicio. He vuelto a la universidad… Pero lo más importante es que
he recuperado la ilusión. Todos sabemos que sin ilusión estamos muertos.

Álvaro Pemartín, un amigo médico de los que ya no quedan, suele bromear
cuando le tocas las manos: Eh! Eh! Eh! ¡Cuídado con estas manos! ¡Que estas
manos salvan vidas! ¡Ojo con vuestras manos enfermeros psiquiátricos! A mí
me ha salvado la vida uno de los vuestros. Ahora dejo su consulta porque a
partir de ahora me van a atender el un equipo de salud mental en Sevilla
donde estoy estudiando para no tener que ir cada dos por tres a Jerez. Por
tanto se rompe el trato. Ahora puedo decir con tranquilidad: ¡Gracias amigo!

Ramón Salido Suárez.

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desde galicia

Me cuesta mucho trabajo escribir. Sólo soy capaz de redactar tres o cuatro líneas. De todas formas tengo que ponerme. Si quiero ponerme mejor tengo que esforzarme. Hoy me he quedado en casa de mi hermano por la mañana. Estaba cansado y he preferido estar aquí tranquilo y prepararme una comida saludable. Ayer estuvimos en Coruña y me gustó mucho. Poco a poco iré escribiendo aquí como me siento. Ahora todo es muy complicado. Estoy haciendo un gran esfuerzo pero no me encuentro bien. Habrá que seguir trabajando…

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